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14. Las playas son de todos, las piscinas siempre son de alguien - conclusion

14. Las playas son de todos, las piscinas siempre son de alguien - versiculo 1

14. Las playas son de todos, las piscinas siempre son de alguien

El triángulo de Jalisco saltó al unísono para derribar de una patada giratoria la puerta tras la que se escondía Pikolo.
Desde todos los ángulos de la habitación emergían cables y cables que se confinaban en el centro de gravedad de la misma, en el que se encontraba un cubo metálico de poco más de un metro de lado. El holograma de la cara de un hombre en blanco y negro se materializó delante del cubo metálico y comenzó a mover los labios.
- ¡Morid!
Para los Tequila el mundo se combó y una extraña espiral de colores los transportó a un escenario donde los tres se encontraban a solas con el holograma. Una percusión seguida de unas trompetas comenzaron una canción que dio paso al combate.
El primer turno le tocó al holograma. En un marcador como el de un estadio de fútbol apareció la palabra “Cal++”. Un aerolito de cal del tamaño de un 4x4 aplastó a nuestros Jalisco, la cifra 9999 que estaba al lado de los nombres de cada miembro de tequila comenzó a bajar hasta quedarse en 1. El siguiente turno fue de Nai, que utilizó el objeto “Salsa agridulce especial” para restablecer los 9999 puntos de vida (HP) de todos incluyéndose a sí mismo. Tan Dao utilizó la magia “Flying Vietnam”, y un helicóptero norteamericano usado en la guerra contra Vietnam se estrelló contra la primera transformación de Pikolo. A la izquierda de los ????? que aparecían al lado del nombre de Pikolo en el marcador, apreció otra cifra: -9999. Ahora Pikolo volvía a tener el turno y un amasijo de cables atacó al elegido golpeándolo tres veces, el primero y el último restaron 3333 HP y el segundo dio Fallo. El elegido utilizó el objeto “Envoltorio Taco” para proteger a los Jalisco de los ataques físicos de los cables. Nai, en cambio, optó por utilizar su habilidad “tubería” ya que tenía un veinte por ciento más de efectividad contra lavadoras. Lanzó su pipe contra Pikolo inflingiéndole otros 9999 de daño.
“Inundar la cocina” fue la habilidad con la que contraatacó Pikolo; empezó a inundar toda la sala de agua hasta que les llegó a los tres de Tequila y les dio una descarga. Arrancó 0 puntos a TDV y a Nai, pero el prota era más cochino y el agua le restó 1000. Este entró en Berserk, sacó la matadragones, una espada tan alta como él mismo y comenzó a golpear a a Pikolo, nueve impactos a 9999 HP por impacto. El holograma empezó a palidecer hasta que desapareció, y en el cubo metálico brotaban explosiones que poco a poco se extendieron a la sala a la que llegaron inicialmente. Todo se desmoronaba, caían placas de metal del techo, todo se venía abajo excepto los cables que mantenían firme el cubo metálico.
Sin saber que coño estaba pasando, Micolor, o “Maic”, entró en la sala. El suelo vibraba en demasía, casi no se podía mantener en equilibrio cuando una de las placas metálicas del techo se vino abajo justo donde se encontraba Laika. Antes de que la perra madre del elegido se convirtiera en un Big Mac o en el plato especial del día en el restaurante de TDV, Maic lo detuvo con su cuerpo. Prácticamente esta acción lo había matado, pero aun viviría para contemplar el final.
Los muchachos se apresuraron a quitar el cascote que había sobre Maic y entrelazaron sus manos para formar una cubierta de energía, y así protegerles tanto a ambos, payaso y perra, como a sí mismos del desastre de su alrededor.
Cuando la habitación dejó de sufrir los devastadores efectos de acabar con la primera transformación de Pikolo el lavadora, los escombros lo cubrían casi todo, era el vivo reflejo de Bagdad, [Snake la guerra es fea]. A pesar de eso ahí continuaba Pikolo, poderosa y erguida sobre sus cables, aunque algo había cambiado en él, había desaparecido el holograma de Zordon y no estaba protegida por el cubo metálico. Ya podrían llevar a cabo sus planes de joder, perdón destruir, el filtro antical para acabar con él.
- Algo no anda bien, no logro ver el ojo acristalado - informó de la situación el informático oriental.
- ¡Es imposible, es una lavadora que se carga por encima! - esta vez fue Nai quien terminó la evaluación de la contienda que les esperaba.
- ¡Unamos nuestros bastones de todas formas! - ordenó el líder del team rocket.
Los tres concentraron el rayo que debía destruir el filtro antical en Pikolo, pero ni siquiera llegó a impactar, una barrera lo desvió sin resentirse aparentemente.
- Buen intento hijo mío, pero aprende de un profesional - se pronunció Pikolo por primera vez, y cual sable láser de Darth Maul una luz roja brotó de él para impactar en la protección Made in Tequila. Al contrario que pasó con la de Pikolo, esta parecía resentirse y los muchachos tuvieron que emplearse a fondo para resistir ese aniquilador rayo.
Maic se percató de que la barrera de Pikolo menguaba mientras descargaba sobre ellos el rojo destructor de su arma.
- Muchachos... agg (escupitajo de sangre clásico del que dice sus últimas palabras), cuando él emplea el rayo... ogg, ogg (tos y sangre a borbotones de nuevo), la barrera se debilita, ogg, agg, ese sería el momento de atacar, ogg, agg, ogg, saturad la lavadora ogg, agg, ogg, agg, olvidaos del filtro.
- ¿¡Y como hacemos eso!? - preguntó el elegido.
- Llena el tambor con vuestros calzocillos, deben estar llenos de mierda.
- Esta bien, manos a la obra chicos.
Los tres de Tequila, más rápido que los velociraptors aprendieron a abrir puertas, se bajaron los pantalones y se armaron con sus calzoncillos. Laika, como si hubiera entendido a la perfección las palabras de Maic, salió disparada hacia Pikolo.
- ¡¡¡¡¡No mamáaaaaaaaaaaaaaaa!!!! - dijo obviamente el protagonista.
Instantes después el rayo volvía de nuevo a hacer acto de aparición y freír a la perra de Laika. Mientras esto ocurría TDV y Nai no se dejaron llevar por el shock y dispararon sus báculos hacía la malvada lavadora-espíritu de cómico. Maic, en un acto de desvarÍo, agarró la pierna del protagonista y le dijo:
- Pistolero ¿has olvidado el rostro de tu padre?
Y como si de un resorte se tratara las palabras del payaso hicieron reaccionar al elegido, que utilizó hasta la última gota de odio que corría por su cuerpo para disparar el tercero de los componentes del rayo RGB, por supuesto él era el rojo, para algo era el protagonista. La barrera cedió y en ese instante lanzaron sus calzoncillos dentro del tambor.
Y como suele ocurrir en las historias de buenos contra malos, este última y desperada artimaña sirve para deshacerse del mal que se cernía sobre los universos paralelos de La Tierra y Tequila. Por fin terráqueos y chupitos fueron felices y comieron perdices, al menos los chupitos.
Sin atreverse a recoger lo que quedaba del cuerpo sin vida de Laika, portaron el cuerpo de Maic para honrarlo como a un héroe, tocando blues hasta el amanecer. Impacientes por salir de ahí, reandaron el camino que les había llevado hasta el final sin percatarse de que iban sin pantalones. Tras el último tramo, donde habían peleado con los punkys, el elegido salió corriendo para ver como estaba Izaskun. La habían dejado muy mal herida pero no quedaba otra alternativa.
Era demasiado tarde para ella, no llegó a conocer el fin de la guerra. Cuando el héroe llegó, se encontró a Gandalf a su lado rezando unas oraciones en un idioma que le era desconocido. Al verle llegar, no le impidió que se acercara, solamente le abrazó y le dejó unos dolorosos segundos con lo que quedaba de su amada.
Cuando el resto de integrantes del triángulo se unieron a la trágica escena, Gandalf los abrazó a todos y les susurró unas palabras:
- Chicos, chicos, no os desaniméis, ha sido una gran pérdida, pero hay que salir adelante, nos hemos alzado victoriosos a un precio muy alto, pero aún hay tiempo para la esperanza y para que os pongáis unos pantalones.
Entonces el llanto de un bebé irrumpió, y no, no era la cena, Yoko Kanno traía entre sus brazos a un niño, el hijo de Izaskun y el elegido. Se aproximó al atónito padre.
- Se que aún es pronto para olvidar el dolor, pero hay una nueva vida y tienes que ocuparte de ella - dijo la grandiosa Kanno.
- ¿Cómo? - le respondió este.
- Antes que su vida expirase, Izaskun, en el mayor acto de valentía que haya visto, expulsó un huevo que contenía a este niño al cual tú con tu amor y tus besos ayudaste a engendrar. Toma cógelo - Kanno le dio el bebé y este lo aceptó aún flipando.
Tras unos segundos de aceptación y reconocimiento, en la cara de padre e hijo se dibujaron las sonrisas más emo de las que se han podido leer aquí.
La guerra había acabado, y no habría una segunda parte, ni siquiera un spin off que pudiera sacar provecho de todo esto. Una vez todo en Tequila estuvo en su sitio, incluidos los pantalones de los jóvenes, estos volvieron a elegir un destino.
Tan Dao optó por convertirse en esclavo de “su ama”. Nai, una vez le repararon a Saturn, optó por viajar por el espacio en busca de Ender para ver como continuaba su historia, ya que sólo se había leído el primer libro. Y finalmente el elegido se quedó en Bohemia con Gandalf para criar a su hijo.
- ¿Como lo llamarás? - preguntó el viejales.
- Se llamará como su padre - respondió el elegido.



Fin





Moraleja: el protagonista al final se quedó sin mojar el calamar y con un hijo, tened cuidado las noches de los sábados.