10. Sin alcohol no hay diversión - versiculo 1
LIBRO TERCERO: EL ECLIPSE
10. Sin alcohol no hay diversión
Tras un emotivo funeral con gaitas al más puro estilo Braveheart, los tres de tequila, Izaskun y Gandalf se reunieron en el salón donde el científico loco les enseñaría la “máquina” y planearían el fin de la guerra.- ¿Y qué es lo que hace exactamente tu ciborg? - preguntó el propietario del coche parlante digievolucionado infinitas veces.
- Es la máquina que folla. Folla. - Respondió Toshiba-chan mientras comprobaba que los últimos tornillos y el motor de Mecano que ejercía de fuerza motriz estaban instalados correctamente.
- Y.... estooo...... - el líder del triángulo de Jalisco empezaba a sudar y a morderse el labio superior - ¿piensas acabar con las lavadoras a base de polvos? - su ira siguió creciendo cuando vio la respuesta del chino que no era otra que partirse la caja con su risa freak, quien sabe si porque la pregunta le había hecho gracia o por algún pensamiento aleatorio que acababa de cruzar su podrida mente.
- Chicos, confiad en vuestro compañero - el sabio Gandalf hablaba de nuevo. Cuánto habían echado de menos sus sabios consejos -. La máquina esta seguro que será de utilidad, todo lo que a nuestro Tamagochi le falta de ser humano le sobra de genio. Además, hay cosas mas importantes en las que pensar ahora, Su Señoría de los soñadores está a punto de llegar y quiere hablar con todos nosotros, y no para decirnos piropos precisamente. No le gusta la idea de que los principales enemigos de las máquinas estén en su ciudad tanto tiempo, no es partidaria de romper el equilibrio de Tequila. Y si ya se ha enterado de lo del ataque a Bohemia, su ánimo estará aun peor. Para rematar, he mandado llamar en su nombre a los líderes de todas las facciones, sin que ella lo sepa. Joder la que me espera, con lo tranquilo que estaba yo en el Polo...
- ¿Y eso por qué le iba a sentar mal? ¿es que acaso no se caen bien? - preguntó el preguntón sin nombre de este relato.
- Piénsalo, son mujeres - todos los tíos comenzaron a asentir con la cabeza, ante la atenta mirada de Izaskun que se limitaba a enarcar una ceja.
En la larga espera se dedicaron a dar vueltas por el gigantesco salón. Restregaron sus jetas por los cojines, de formas y tejidos que nunca habían conocido, tan suaves que serían la envidia hasta del osito de Mimosín. Se chocaron repetidas veces con los cristales que simulaban bellos paisajes. Se deleitaron con la música que salía de todos lados, una dulce sintonía, distinta para cada oído. Izaskun sacudía la cabeza como si escuchara a Barricada, mientras que Nai movía sus brazos cuan director de orquesta. El viejo Gandalf bailaba el aserejé y el inventor loco sostenía en brazos a su creación mientras susurraba algo como “bailar pegados no es bailar... igual que baila el mar....”. El que faltaba se encontraba tumbado en posición fetal sobre el suelo de moqueta, con el pulgar ejerciendo de chupete y sumergido en sus sueños.
- MALDITO VIEJO PULGOSO - Una chirriante voz de mujer rompió toda aquella escena. Por la puerta, y escoltada por dos altas figuras con túnicas negras y largas guadañas, aparecía una bella mujer (evidente, ya que, como en tantas otras historias, aquí no aparece ni aparecerá ninguna hembra que no sea atractiva, y mucho menos gorda) que sacudía sus rizos con sus violentos pasos en dirección al susodicho viejo pulgoso Gandalf -. Mis soldados han detectado una enorme nave que se dirige hacia aquí, cuyo aspecto coincide con la nave nodriza de Iusti. Y en el tiempo que he dejado la ciudad a tu cargo, la bombardean. ¿QUIERES EXPLICARME A QUE VIENE TODO ESTO? - el techo de la habitación se tornó oscuro y lleno de nubes, y una intensa lluvia comenzó a caer.
- ¡Hoola querida amiga! - el de blanco se hizo el sueco, abrazándola y dándole dos besos -. Deja que te presente a mi muchacho, del que tanto te he hablado - se dieron el típico saludo y ahora se dirigían hacia el Hong-Kongueño -. Ah, ¿recuerdas a Tan Dao Vien? Seguro que él si se acuerda de ti. Y el otro es Nai, el experto fontanero. A Izaskun ya la conoces. Chicos, os presento a Oniria, Ama y señora de todo lo que estáis pisando, de aquí hasta donde se acaba el horizonte.
- ¡¡AMA!! - graznó el chino mientras se lanzaba a lamerle los pies a la señorita, antes de ser interceptado por una patada de uno de los guardianes -. Creía que sólo era una portavoz - dijo con voz aguda mientras buscaba sus pelotas por el suelo.
- Es por seguridad, hemos tenido bastantes problemas últimamente con algunos insurgentes que intentan destruir nuestros valores - la joven de pelo dorado daba un lento paseo, y fue a pararse justo enfrente de la máquina que folla. Al acercar su cara todos en la sala pudieron ver la práctica similitud en las facciones de ambas, siendo el engendro mecánico una imagen casi especular de la soñadora -. Me gusta - dijo con una sonrisa -, ¿qué es lo que hace?
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